REDUCIR LA RENTABILIDAD DEL LAVADO: ECONOMÍA DE LA CRIMINALIDAD Y FRICCIÓN EN BOLIVIA

El análisis contemporáneo de la lucha contra la legitimación de ganancias ilícitas ha evolucionado desde una concepción estrictamente normativa, hacia un enfoque que reconoce al lavado de activos como un fenómeno económico racional inserto en dinámicas de incentivos, costos y beneficios.

Desde la perspectiva de la economía de la criminalidad, el lavado de activos no constituye una anomalía del sistema, sino una respuesta racional de actores criminales que buscan maximizar la utilidad esperada de actividades ilícitas en contextos donde los costos de detección, sanción y pérdida patrimonial son inferiores a los beneficios de integrar dichos recursos a la economía formal. En este sentido, la efectividad de los regímenes ALA/CFT no debe medirse por la erradicación absoluta del delito —objetivo empíricamente inalcanzable— sino por su capacidad para mitigar el fenómeno alterando de manera sistemática la estructura de incentivos que lo hace económicamente viable.

La teoría de la elección racional aplicada al crimen, desarrollada desde Becker (1968) y profundizada en la literatura de economía de la criminalidad, parte de un supuesto central: los individuos y organizaciones criminales toman decisiones bajo criterios de costo-beneficio, aun en entornos de ilegalidad. El lavado de activos, como fase posterior a la comisión del delito, cumple una función económica crítica: convertir ingresos ilícitos en capital funcional, reinvertible y socialmente utilizable. Si este proceso se mantiene barato, rápido y con baja probabilidad de pérdida patrimonial, el sistema económico se convierte, de facto, en un facilitador de la criminalidad organizada. Es decir, la efectividad de un sistema ALA/CFT estará en función de su capacidad para reducir la rentabilidad del delito más que en el cumplimiento del cumplimiento formal de las recomendaciones técnicas. 

En el caso boliviano, el Informe de Evaluación Mutua elaborado por GAFILAT identifica una brecha persistente entre el marco normativo y la efectividad real del sistema, particularmente en lo referido a resultados inmediatos vinculados con la comprensión del riesgo, la utilización de inteligencia financiera y la desarticulación económica de organizaciones criminales (GAFILAT, 2023). Desde una lectura económica, esta brecha no debe interpretarse únicamente como una deficiencia institucional, sino como un indicio de que el sistema aún no logra modificar sustancialmente la función de utilidad del lavado de activos. En otras palabras, las organizaciones criminales continúan encontrando racional, desde el punto de vista económico, asumir los riesgos del lavado frente a los beneficios esperados de su integración.

El concepto de **fricción** resulta clave para comprender esta dinámica. En términos económicos, la fricción representa cualquier elemento que incremente costos, demoras, incertidumbre o riesgo en una transacción. Trasladado al ámbito ALA/CFT, ampliar la friccionalidad implica introducir obstáculos que dificulten la circulación, ocultamiento y transformación de capitales ilícitos. El enfoque basado en riesgo promovido por el GAFI se sustenta precisamente en esta lógica: no todos los flujos deben ser tratados de igual forma, pero aquellos con mayor riesgo deben enfrentar mayores costos operativos y mayores probabilidades de detección. 

Desde esta óptica, la efectividad no se expresa en el volumen de reportes generados ni en la cantidad de sujetos obligados formalmente supervisados, sino en la capacidad del sistema para afectar decisiones económicas criminales. Un régimen que obliga a fragmentar operaciones, a recurrir a intermediarios más costosos o a asumir mayores riesgos de decomiso patrimonial reduce la rentabilidad esperada del lavado, incluso si no logra judicializar todos los casos. La mitigación del riesgo, lejos de ser una señal de fracaso, constituye el resultado esperado de un sistema que reconoce la naturaleza adaptativa del delito.

La incorporación de activos virtuales y tecnologías financieras digitales profundiza esta discusión. El GAFI ha advertido que los activos virtuales pueden reducir fricciones para el usuario legítimo, pero también para el actor criminal si no se integran adecuadamente al régimen ALA/CFT (GAFI, 2021). Sin embargo, desde una perspectiva económica, estos instrumentos no deben entenderse únicamente como un riesgo, sino también como una oportunidad para reconfigurar la ecuación costo-beneficio del lavado. Las tecnologías de análisis de blockchain, la trazabilidad transaccional y la analítica avanzada permiten introducir fricción inteligente, incrementando la probabilidad de detección ex post y el riesgo de decomiso patrimonial, aun cuando las transacciones se realicen fuera del sistema financiero tradicional. La clave no radica en prohibir o permitir, sino en cómo estas tecnologías modifican la ecuación costo-beneficio del delito.

Para Bolivia, avanzar hacia este modelo implica adoptar explícitamente una lógica de inteligencia económica criminal, donde el objetivo operativo – táctico – estratégico sea intervenir sobre la rentabilidad del lavado de activos. Ello requiere priorizar el decomiso de activos, la identificación de beneficiarios finales, el análisis de redes financieras y la asignación de recursos en función del impacto económico sobre las organizaciones criminales. En términos de política pública, se trata de desplazar el centro de gravedad desde el cumplimiento formal hacia la alteración de incentivos, alineándose con el espíritu —y no solo la letra— de los estándares del GAFI.

En síntesis, la lucha contra el lavado de activos no puede concebirse como una cruzada normativa contra un fenómeno que, por definición, se adapta a los controles. Desde la economía de la criminalidad, la única estrategia sostenible es aquella que haga del lavado una actividad crecientemente costosa, riesgosa y económicamente ineficiente. Reducir la rentabilidad del delito no elimina su existencia, pero sí limita su capacidad de reproducirse, expandirse y capturar sectores de la economía formal, constituyendo el núcleo real de la efectividad ALA/CFT.

Bibliografia:

  • FAFT. (2021). Guia Actualizada para un Enfoque Basado en Riesgos (EBR) Activos Virtuales y PSAV.