LA CANTIDAD DE DINERO COMO INDICADOR DE LA INFLACIÓN FUTURA

Los agregados monetarios son el conjunto de activos financieros que cumplen las funciones del dinero en la economía, es decir, aquellos que sirven como medio de pago, unidad de cuenta y como depósito de valor. En forma general, se identifica el dinero en papel y en monedas metálicas como el medio de pago principal de cualquier economía, con el cual se pueden ejecutar transacciones comerciales entre personas. Sin embargo, conforme transcurrió el tiempo, se han incorporado otros instrumentos que cumplen con la misma función, pero que se diferencian por su grado de liquidez

Estos agregados conforman la oferta de dinero de una economía, en la economía boliviana el Banco Central de Bolivia (BCB) es la que genera una parte fundamental de la oferta de dinero, en el marco de sus funciones establecidas por Leyes vigentes, emite todos los billetes y monedas de la economía, que bien pueden estar en manos del público o en forma de reservas bancarias/. A esta parte de la oferta de dinero se le conoce como Base Monetaria o dinero legal, generalmente la más líquida, pero la más reducida, porque en los últimos cinco años significó el 35% en promedio de toda la oferta monetaria de una economía, la otra parte está compuesta principalmente por el total de los depósitos que están en el sistema financiero. Los agregados se definen también como dinero bancario para diferenciarlos de la Base Monetaria las medidas más comunes son M1, M2 y M3 que se definen a continuación:

  • M1: medio circulante, utilizado para vender y comprar bienes o servicios. Su composición es la más líquida. Está conformado por los billetes y monedas en manos del público y los depósitos transferibles (a la vista) mediante cheques, cheques de viajero y cuentas corrientes, emitidos por las instituciones bancarias que reciben depósitos. 
  • M2: dinero en sentido amplio. Compuesto por M1 + las cuentas de ahorro que se pueden utilizar mediante tarjetas de débito emitidas por las instituciones bancarias.
  • M3: agregado monetario más amplio. Incluye M2 + todos los depósitos a plazo fijo emitidos por las instituciones bancarias que reciben depósitos.

Según varios trabajos de investigación, los agregados monetarios han desempeñado un papel menor en las deliberaciones de política monetaria en la mayoría de los Bancos Centrales, esto debido a que los modelos utilizados se concentran en las desviaciones de la inflación respecto a un nivel de estado estacionario dado exógenamente. En estos modelos la cantidad de dinero en la economía determina el nivel de precios de largo plazo, pero no necesariamente influye en las desviaciones respecto a dicho nivel. Por lo tanto, los agregados monetarios han perdido relevancia en el análisis de corto plazo.

 

Sin embargo, Reynard (2007) argumenta que las principales preocupaciones de los bancos centrales, y de los agentes económicos, son el cambio de un estado de inflación baja a otro de inflación alta o de deflación. En este sentido, se puede utilizar a los agregados monetarios como indicadores de presiones inflacionarias, ya que existe una relación a largo plazo entre dichos agregados y los precios.

 

Para establecer la presencia de estas presiones en la economía boliviana se realizó la estimación del indicador denominado “Brecha del dinero” que fue construido a partir de la demanda de dinero de largo plazo, que consiste en la diferencia entre los saldos reales medidos con M1 y M2 y los saldos reales que la demanda estima para cada momento en el tiempo, la estimación fue realizada mediante un modelo autorregresivo de rezagos distribuidos (ARDL Rezagos Distribuidos Auto Regresivos) con datos trimestrales para el período 1991Q1-2023Q4. 

 

Cuando los saldos reales observados se ubican encima de los estimados por la relación de largo plazo, se interpreta como un exceso de dinero en la economía que puede generar inflación en un futuro, porque habría presión al alza de precios de tal forma que se reduzcan los saldos reales y regresen a su relación de largo plazo. Al contrario, si esos saldos reales observados de agregados están debajo de los estimados, entonces existiría presión para que los precios disminuyeran para luego elevar los saldos reales y se restaure el equilibrio.

 

Se observó que en los períodos 2004-2007; 2009-2012; 2018-2020 y 2023, la brecha registró tendencia al alza y en la mayoría de estos años estuvo por encima de la inflación, por la mayor inyección de dinero frente a la demanda requerida, lo que significo mayores presiones inflacionarias. En la gestión 2020 de forma atípica esta brecha aumentó, debido a efectos adversos de la Pandemia del COVID 19.

 

BRECHA DEL DINERO, INFLACIÓN Y BRECHA DEL PRODUCTO, 1992-2023

      Brecha M1(%)                        Brecha M2(%)

FUENTE: Elaboración propia con datos estimados en EViews 12.

 

En 2023 la brecha del dinero se agrandó notoriamente registrando la mayor diferencia parecida a la del 2007 a diferencia de que en 2023 se volcó la sustitución monetaria y la población aumentó su demanda de dólares, la mayor cantidad de dinero local no fue para atender los requerimientos de la población, esto significa que se aumentó en mayor magnitud la cantidad de dinero que lo requerido por la economía.

 

Por otro lado, entre 1992-2000; 2001-2003 y 2021-2022 esta brecha de dinero se posicionó debajo de la inflación, que se traduciría en la no inyección de suficientes recursos para dinamizar la actividad económica. 

 

TRABAJOS CITADOS

Garcés-Díaz, D. (2002), Agregados monetarios, inflación y actividad económica en México, documento de investigación N° 2002-07, Banco de México. 

 

McCallum, B. y Nelson, E. (2010), Money and Inflation: Some critical issues, working paper, Finance and economics discussion series, Federal Reserve Board, Washington, D.C.

 

Noriega, A.E., Ramos-Francia, M. y Rodriguez-Perez, C. (2011), Demanda por dinero en México: 1986-2010, El trimestre económico, vol LXXVIII, N° 312.